Karma

Me rechazaron en la entrevista; el que me rechazó terminó trabajando para mí

1 min de lectura

El negocio creció. No de golpe, sino como crecen los árboles: sin que nadie lo note hasta que un día dan sombra. Diez años después tenía oficinas de verdad y necesitaba contratar gente.

Publicidad

Entre los currículums llegó uno conocido. El mismo hombre que se había reído de mí, ahora desempleado, mayor, buscando cualquier cosa. No lo reconoció al principio. Yo sí lo reconocí de inmediato.

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad
Publicidad